La lámpara de pie para salón ASKA no es una lámpara de pie clásica: un fino cable se tensa entre el suelo y el techo y en él se sitúan cabezales cónicos que flotan ante la pared como gotas luminosas.
Diseño y material
Los esbeltos conos de metal son, a elegir, de acabado dorado cepillado o negros. Cada cabezal lleva en su parte superior un difusor blanco y proyecta la luz hacia arriba, de modo que en la pared aparecen suaves islas de luz puntuales. Otro cono forma el remate superior en el techo. En el suelo, un contrapeso oscuro con vetas claras mantiene el cable tenso, y de él sale el cable de alimentación. Puedes elegir entre uno, dos o tres cabezales, en dorado o en negro. Así nace una línea vertical muy ligera que apenas ocupa espacio.
Equipamiento y detalles
- Materiales: metal dorado cepillado o negro; difusores blancos
- Bombilla: LED integrado
- Temperatura de color: blanco cálido
- Tensión: 220–240 V
- Medidas: altura de techo ajustable hasta 350 cm, cono superior Ø 10 cm
- Acabados: 1, 2 o 3 cabezales, en dorado o en negro
- Montaje: tensada con cable entre el suelo y el techo, altura de techo hasta 350 cm; cable de alimentación con enchufe
Antes de hacer tu pedido, comprueba las medidas y los datos técnicos del acabado elegido.
Dónde luce la lámpara
En el salón, ASKA marca un acento vertical junto al sofá o en un rincón vacío sin restar superficie. En el dormitorio acompaña el cabecero de la cama con una luz tenue y deja libre la mesita de noche. Luce especialmente delante de una pared clara y tranquila, sobre la que los conos de luz dibujan un patrón regular. El dorado combina con tonos cálidos, madera y lino; el negro, con estancias gráficas y depuradas.















