Lámparas de lectura
Una lámpara de lectura sobre la mesa crea un círculo de luz para el libro sin iluminar toda la habitación. Esta selección reúne lámparas de mesa pensadas para leer junto al sofá, en la mesita de noche o en el escritorio: pantallas de vidrio opal, pies de mármol, lámparas de banquero y modelos recargables con regulación táctil.
Cómo elegir tu lámpara de lectura
- Luz difusa: las pantallas de vidrio opal reparten la luz con suavidad. NOKA coloca una cúpula opal sobre un cono de mármol pulido; ENNA sostiene una esfera opal en una estructura de metal negro.
- Luz dirigida: la clásica ANTIK con interruptor de cadena concentra la luz hacia abajo, ideal para un escritorio o una mesa de lectura.
- Intensidad regulable: NOVA se regula sin escalones entre el 20 y el 100 %, y MIRO recuerda la última intensidad elegida.
- Temperatura de color: para leer por la noche suele resultar agradable un blanco cálido; varios modelos recargables permiten elegir entre varias temperaturas de color.
Con cable o recargable
Las lámparas con casquillo E27 o E14, como NOKA o ENNA, funcionan con una bombilla que eliges tú; en NOKA no se incluye. NOKA es regulable si usas una bombilla regulable y un regulador, que no se incluyen. Las versiones recargables, como OSLO, llevan LED integrado y batería que se carga por USB: puedes llevarlas del salón al dormitorio sin buscar un enchufe. Su autonomía depende de la intensidad elegida.
Dónde colocarla
- Junto al sofá: sobre una mesa auxiliar, la pantalla a la altura del hombro aproximadamente, para que la luz caiga sobre las páginas.
- En la mesita de noche: un modelo compacto y regulable deja dormir a quien está a tu lado.
- En el escritorio: una pantalla orientada hacia abajo evita los reflejos en la pantalla del ordenador.
Medidas, casquillo y datos de batería figuran en la página de cada producto.























