La lámpara de pie de esquina RENA tensa un fino cable del suelo al techo y coloca en él pequeños cuencos de luz abiertos hacia arriba: así se ilumina incluso el rincón más estrecho sin tener que mover ningún mueble.
Diseño y material
Cada cabezal es un cuenco plano de hierro lacado que se apoya sobre su vértice. En su abertura hay una superficie luminosa redonda y clara que dirige la luz LED hacia arriba, contra la pared; sobre cada cuenco se forma así un abanico de luz cálida. En el techo, un cono a juego remata el cable; en el suelo, un contrapeso negro y cilíndrico mantiene la tensión, y de él sale el cable de alimentación. Los cabezales se reparten a intervalos regulares a lo largo de la altura y forman una vertical ligera y rítmica. Puedes elegir entre uno, dos o tres cabezales, en negro o en dorado.
Equipamiento y detalles
- Materiales: hierro lacado en negro o dorado
- Bombilla: LED integrado
- Dirección de la luz: hacia arriba, hacia la pared y el techo
- Acabados: 1, 2 o 3 cabezales, en negro o en dorado
- Montaje: tensada con cable entre el suelo y el techo, no autoportante; cable de alimentación con enchufe
Antes de hacer tu pedido, comprueba las medidas y los datos técnicos del acabado elegido.
Dónde luce la lámpara
En el rincón del salón, detrás del sofá o junto a un sillón, RENA superpone varios pequeños puntos de luz y crea una iluminación de fondo llena de ambiente. En el dormitorio, junto al cabecero, aporta una luz tenue por la noche y deja libre la mesita. También junto a un aparador en el comedor estructura una pared tranquila. El negro resulta gráfico y depurado; como lámpara de pie dorada, RENA aporta un brillo cálido a la madera, el lino y los tonos naturales.














