El aplique de pared de travertino KAGE se alza en la pared como un pequeño monolito: un bloque de piedra estrecho y rectangular del que la luz sale solo hacia abajo.
Diseño y materiales
El cuerpo está trabajado en travertino natural, con poros abiertos y finas líneas de sedimento que dan a cada pieza una superficie propia. Un soporte de metal y madera queda prácticamente oculto tras la piedra. La abertura de luz está en la cara inferior: una bombilla GU10 proyecta hacia abajo un haz dirigido que roza la pared y dibuja una mancha de luz bien delimitada. De día, KAGE funciona como un sereno objeto de piedra; de noche, como un acento preciso. Con 16 cm de alto y 6,5 cm de ancho, el aplique es compacto. Los poros, el color y el dibujo del travertino varían de una pieza a otra.
Características y detalles
- Materiales: travertino, soporte de metal y madera
- Casquillo: GU10
- Dirección de la luz: hacia abajo (luz de acento)
- Tensión: 220–240 V
- Medidas: alto 16 cm, ancho 6,5 cm
- Acabado: travertino
- Montaje: instalación en pared, conexión fija
Antes de pedir, comprueba las medidas y los datos técnicos del acabado elegido.
Dónde luce este aplique
En el pasillo, varios KAGE montados en hilera dan a la estancia un ritmo sereno y guían el paso con manchas de luz en el suelo. En el recibidor realza una consola o un banco de madera sin deslumbrar. En el salón sirve para poner en escena una columna, una hornacina o un paño de pared entre dos puertas. Varios KAGE a la misma distancia subrayan además la longitud de una estancia. Como luz de acento, complementa la iluminación general en lugar de sustituirla.














