Apliques de pared para salón
Los apliques de pared para salón hacen más acogedoras las noches. En lugar de llegar solo desde arriba, la luz entra en la estancia a la altura de los ojos, realza la pared y crea islas de luz cálida. Aquí encontrarás apliques de alabastro auténtico, travertino, mármol, nogal y vidrio opal: desde el gran disco de alabastro hasta la cascada de piedra.
Cómo colocar bien los apliques de pared en el salón
- A izquierda y derecha del sofá: dos apliques iguales enmarcan de forma simétrica el sofá, el aparador o la chimenea.
- En la pared de cuadros: los apliques de luz ascendente y descendente como BOKI o DALA dibujan haces de luz en la pared y ponen en valor los cuadros.
- Como escultura: los modelos grandes, como la cascada de alabastro INDA, la redonda JILVA en cuatro tamaños o MAART, con hasta nueve discos de alabastro, lucen como objeto mural incluso apagados.
- Junto al sillón de lectura: un aplique orientable o un brazo con pantalla dirige la luz hacia el libro.
Ambiente con materiales naturales
Encendido, el alabastro revela sus vetas a contraluz; el travertino aporta cálidos tonos beis y una textura porosa; el nogal armoniza con el parqué y el lino. Estos materiales ofrecen una luz serena y poco deslumbrante, ideal para combinar con una lámpara de techo y lámparas de mesa. Con bombillas de blanco cálido de unos 2700 a 3000 K y, si el modelo es regulable, un regulador de intensidad, adaptas la luz a cada situación.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos apliques de pared necesita un salón?
A menudo bastan de dos a cuatro. Más importante que el número es que iluminen distintas zonas, como el sofá, el sillón de lectura y la estantería.
¿A qué altura se cuelgan los apliques de pared en el salón?
Una buena referencia son 160 a 180 cm del suelo; sobre un sofá, unos 30 a 50 cm por encima del respaldo.



























































